Películas de terror poco conocidas pero muy buenas: propuestas inquietantes, originales o incómodas que apenas han recibido publicidad y merecen ser descubiertas.
CINE PARA DESCUBRIR
Películas de terror poco conocidas
Hay películas que llegan sin grandes campañas y terminan dejando más huella que muchos estrenos. Aquí encontrarás terror psicológico, atmósferas opresivas, historias extrañas y títulos difíciles de clasificar, junto con la plataforma donde los hemos localizado.
NUEVA · MOVISTAR PLUS+ · THRILLER CLAUSTROFÓBICO
Blindado
Bill Skarsgård entra en un coche de lujo para robarlo y descubre que su propietario, interpretado por Anthony Hopkins, puede convertirlo a distancia en una prisión.
Vejez, pérdida de control y acoso psicológico dentro de una residencia. Geoffrey Rush y John Lithgow convierten una historia sin sangre en una experiencia profundamente perturbadora.
Un juez acostumbrado a ejercer el control sufre un ictus y debe ingresar en una residencia, donde pierde su independencia y descubre que otro residente impone allí sus propias reglas.
Año
2024
Dirección
James Ashcroft
Reparto
Geoffrey Rush · John Lithgow
Violencia gráfica
Muy baja
Geoffrey Rush en La ley de Jenny Pen. Imagen promocional de la película.
SIN SPOILERS
El miedo a perder el control
Stefan Mortensen ha pasado su vida tomando decisiones y dominando la sala desde su posición de juez. Después de sufrir un ictus, se ve obligado a trasladarse a una residencia y afrontar algo para lo que no estaba preparado: la pérdida de control sobre su cuerpo, su independencia y su propia vida.
Allí encuentra a Dave Crealy, un residente alto y físicamente capaz que utiliza una inquietante marioneta para intimidar y aterrorizar psicológicamente a las personas más vulnerables.
LA MIRADA DE MENTAL DISORDER
Un terror que cuesta mirar
La ley de Jenny Pen me parece una película muy buena y sorprende que haya quedado tan silenciada. No necesita escenas de sangre: juega con un miedo mucho más profundo, la vejez, la vulnerabilidad y el acoso en una etapa de la vida que el cine de terror rara vez se atreve a observar.
El enfrentamiento entre Geoffrey Rush y John Lithgow funciona especialmente bien porque opone dos formas de poder. Uno ha perdido el control que siempre ejerció; el otro todavía conserva su fortaleza física y la utiliza para dominar a quienes viven con él.
Es incómoda, adulta y difícil de olvidar. Su amenaza no procede de una criatura sobrenatural, sino de la posibilidad de quedar indefenso en un lugar en el que otra persona ha decidido imponer su propia ley.
UN ROSTRO, DOS FORMAS DE PODER
Geoffrey Rush y John Lithgow
Las dos interpretaciones sostienen la película. Rush transmite la frustración de quien sigue pensando con claridad pero ya no puede controlar su entorno. Lithgow transforma la presencia física, la voz y los gestos de su personaje en una amenaza constante.
LA COLECCIÓN SEGUIRÁ CRECIENDO
Películas de las que casi nadie habla.
Iremos incorporando nuevos títulos cuando podamos verlos, valorarlos y comprobar dónde están disponibles.